jueves, 18 de febrero de 2016

Teatro Social de la Presencia (TSP)

El TSP es una de las herramientas que propone Otto Sharmer para que los grupos transiten el proceso creativo según lo define en la Teoría U. Esta parte de la premisa de que para obtener nuevas respuestas a los problemas de siempre debemos actuar desde otro nivel de conciencia al que todas las personas tenemos acceso, y trata de explicar científicamente como se da el proceso creativo en las personas y los grupos. Para transitar la U, define cuatro niveles de escucha que corresponden al lado izquierdo de bajada de la U. El primero lo llama Descargar, es el nivel en que no soy penetrable por lo nuevo porque “ya conozco las respuestas a priori”; el segundo lo llama Debatir, mostramos las diferencias y se habla en detalle sobre ellas; el tercero es Diálogo, es una parte más reflexiva en que tienen cabida los sentimientos, lo personal; por último el Diálogo Generativo, que tiene lugar desde una nueva conciencia integradora y creativa. Esta parte representaría la parte izquierda de la U. A partir de un desarrollo más amplio y profundo de estos conceptos, Otto Sharmer, propone dinámicas, tecnología social, para apoyar a personas, grupos, empresas y a la sociedad en general a bajar por este lado de la U y ascender por el lado derecho. Cuando conectamos con los más profundo de nuestro ser, de lo esencial de fondo, podemos dejar venir como emergente y prototipar nuevas formas, nuevas respuestas inacabadas, que se van construyendo en la prácticas y son chequeadas modo ensayo-error. Esto nos lleva a la co-creación, la cristalización de nuestro ensayo y, finalmente, a la co-evolución: la integración en el sistema de la nueva respuesta.
Desde el estímulo a la rápida respuesta difícilmente podemos cambiar nuestros hábitos y fácilmente reproduciremos los patrones aprendidos. Es por ello que la Teoría U se propone como un camino para afrontar los retos y transformar  el modelo de liderazgo. Ante los retos que se nos presentan: ¿Desde dónde actuamos?
El TSP es una dinámica que se sitúa en la fase del Diálogo o el Co-sentir, aunque cada fase y cada propuesta son una U en sí mismas. Su finalidad es acceder a nueva información que está queriendo emerger para usarla en beneficio propio o del grupo. Su premisa fundamental, como yo las entiendo, son que el canal de escucha de lo emocional, la información marginada o sutil, es el cuerpo, y que el bloqueo o el conflicto son insostenibles, la dinámica propia de estos está queriendo proponer un nuevo movimiento que nos lleve a una nueva resolución, que estando en proceso constante, siempre será temporal.
Así, el TSP, se divide en dos partes, la primera se llama la danza de los 20 min y la segunda tiene dos posibilidades según ha sido diseñada: El Ejercicio de Bloqueo, enfocado a hacer un trabajo individual; y el Mapeo de 4 D, diseñado para hacer una indagación del grupo sobre sí mismo.
Si la sesión, que se desarrolla siempre en grupos, está enfocada a un bloqueo individual, de mi experiencia vital, podremos partir de una situación en mi vida que me gustaría cambiar, que siento está paralizada… Si está enfocada a la indagación del grupo, la pregunta viene a ser la misma pero con respecto al grupo, en ese caso el grupo acordaría la respuesta.
La Danza de los 20 min es un calentamiento de la escucha a través del cuerpo. Propone un ejercicio en el que en silencio las personas identifican una postura inmóvil, la toman, la escuchan y ponen la atención en cuáles son los nuevos movimientos que quieren emerger hasta llegar a una nueva postura inmóvil. De esta se llegaría a una tercera y así en adelante. Estas posiciones inmóviles las llamamos escultura 1, escultura 2,…
Este ejercicio tiene sentido para practicar la próxima parte dentro del Ejercicio de Bloqueo. Primeramente, cada una de las personas identificará su bloqueo y formulará una escucltura1 que lo represente. A partir de esta, una y otra vez, a lo largo de 10 min, trataremos de sentir cada una de sus partes. La escultura 1, los movimientos emergentes, y la nueva o no escultura2.
Desde esta experiencia nos colocamos en círculos de 4 a 6 personas y de una en una, respetando el tiempo de integración y ofreciendo atención, cada persona muestra su escultura1, los movimientos emergentes a partir de esta y la llegada a un nuevo lugar de resolución temporal de la escultura2. Desde aquí, primero la persona que ha representado y luego el grupo, tienen la posibilidad de decir una palabra. Queremos mantener la conexión con lo profundo, por lo que evitaremos la conversación.
Después de expresar todas las personas podemos cerrar con una co-esccuha, en la que las personas podrán poner en palabras su experiencia y un compartir en grupo, dónde cerrar el espacio.
El Mapeo 4D diseñado para indagar los bloqueos en la experiencia grupal, os lo cuento otro día